Teresita y su familia subsisten en un pueblo de la costa. Tras una pelea familiar, el padre se marcha y el tío Germán se instala con ellos. Teresita, a quien el tío enseña a cantar, se siente fascinada por su carisma y la atención que le dedica. Él le modula la voz blanca hasta hacerla cantar fuera de tesitura. Por agradar al tío, ella forzaría su voz hasta quebrarla. Una historia cruda, pero contada sin sordidez ni moralismo.